Reseñas

Foo Fighters – Concrete and Gold

Rock alternativo/Post-Grunge

2017, Roswell Records

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Reseña de John

Vuelve la banda de Dave Grohl con su noveno álbum de estudio, y una vez más todos los focos del mundo del rock apuntan a Foo Fighers, que se han convertido por derecho propio en un fenómeno global a la altura de otras leyendas del grunge como Nirvana o Pearl Jam. Grohl es el tipo que cae bien a todo el mundo y ya puede presumir de codearse con gente como Paul McCartney o Jimmy Page. Convertido en héroe tras romperse la pierna en la última gira y continuarla subido a un trono, su estatus de estrella del rock brilla más que nunca.

Necesitaban un buen disco tras los dos últimos mediocres trabajos: ‘Sonic Highways’ (lanzado con mucho bombo, serie de televisión incluida) pero con canciones muy normalitas y un Ep que llamaron ‘Santa Cecilia’, que pasó con más pena que gloria. Este ‘Concrete and Gold’ vuelve a poner a Foo Fighters en buen lugar, aunque sin llegar a cotas de excelencia de su último gran disco, ‘Wasting Light’.

Cuenta con un puñado de buenas canciones. Ese siempre fue el punto fuerte de la banda. Grandes melodías, reforzadas por la inconfundible voz de Grohl. El primer single que nos presentaron fue ‘Run’, al que personalmente no encontré mucha gracia, con ese martilleteo de reggaetón rock (según ellos mismos, accidental y no intencionado), pero que tras varias escuchas acaba entrándote, porque cuenta con un gran estribillo. ‘Make it Right’ es una de mis favoritas, con un riff de guitarra pegajoso de corte funk y una base de batería muy interesante para luego pasar a una parte central muy melódica. ‘The Sky is a Neighbourhood’ juega con efectos de slap delay al principio para convertirse en un tema de hard blues de coro épico. Otra canción interesante del tracklist es ‘Dirty Water’. Empieza de forma muy acústica y termina mucho más dura y distorsionada, con sello personal de Foo Fighters. ‘Happy Every After (Happy Zero Hour)’ es totalmente acústica y Grohl nos muestra su lado más dulce. ‘Sunday Rain’ es uno de los mejores cortes. Tal y como hiciera Ringo en los Beatles, en este caso se trata del batería Taylor Hawkins el que canta este tema de aires bluseros. Parece que lo mejor nos lo dejaron para la parte final del disco, y este ‘The Line’, vuelve a regalarnos una gran melodía y una base rítmica de tipo ‘Tomorrow Never Knows’, muy psicodélica. La pista que da nombre al disco es también la encargada de cerrarlo. Se trata de una canción más lenta, oscura, densa y épica.

La producción está a la altura de las circunstancias. Gran sonido, guitarras y riffs bien trabajados y todo eso a lo que ya nos tienen acostumbrados estos chicos. Al cargo ha estado alguien muy experimentado en sonidos comerciales como Greg Kurstin, quien ya trabajó con Adele, Sia, Beck, Kelly Clarkson, Pink y Lily Allen, entre otros.

‘Concrete and Gold’ es un pequeño salto de calidad con respecto a los últimos dos trabajos de Foo Fighters, que vuelven a encontrar el camino de las buenas canciones, aunque no alcanza la excelencia de otros anteriores que poco a poco van convirtiéndose en discos de culto.

Nota: ★★★★☆

✗ Lo peor: Faltan uno o dos temazos gordos de los que nos tenían acostumbrados. Un ‘The Pretender’ o un ‘Everlong’.

✓ Lo mejor: Hay buenos temas con buenas melodías rock que suenan a los viejos Foos. Un disco que no pasará a la historia, pero que supone una ligera mejoría en la preocupante tendencia que estaban trayendo.

 

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